Por tu salud

Información y Emergencias

Tel. (322) 226.20.80
hola@amerimedvallarta.com

Tips Medicos

Hospitales Amerimed

La insolación: prevención y tratamiento

La exposición prolongada al sol sin la protección oportuna, además de las quemaduras solares, puede ocasionar una insolación, que es el cuadro más grave por exceso de calor. Este artículo pretende dar algunas normas de conducta para prevenirla y cómo actuar en caso que se presente.

Qué es una insolación

El golpe de calor tiene lugar por fallo de los mecanismos termorreguladores del organismo. Se produce cuando la temperatura corporal se eleva hasta 39,4-41 grados centígrados y se mantiene durante 10-15 minutos. En estas circunstancias, numerosos órganos dejan de funcionar correctamente. El cerebro el muy sensible al calor y, si no se interviene con rapidez, puede sufrir daños irreparables.

Las personas con mayor riesgo de sufrir una insolación son los bebés y niños pequeños, pues tienen menor capacidad de sudar que los mayores, los ancianos, cuya hidratación corporal es menor, las personas que realizan actividades físicas de diversa índole bajo el sol, que comportan una gran pérdida de agua, y las personas medicadas, sobre todo con fármacos antihipertensivos, que disminuyen la sudoración.


Síntomas de insolación

Hay un conjunto de síntomasque deben hacer sospechar en la existencia de un golpe de calor, a saber:

  • Mareo.
  • Confusión mental, que se refleja en un comportamiento inadecuado.
  • Sudoración excesiva al principio con posterior falta de sudor.
  • Enrojecimiento y sequedad de la piel.
  • Fiebre, con temperatura corporal superior a 39,4 grados centígrados y llegando a 40-41 grados.
  • Desorientación.
  • Pulso rápido (taquicardia) y débil.
  • Dolor de cabeza.

En los casos más graves puede darse inconsciencia, convulsiones y coma, pudiendo llegar a ser fatal.

Causas de la insolación

El sudor o transpiración, con la consiguiente pérdida de agua, es el mecanismo que tiene el organismo para regular la temperatura corporal. Al evaporarse la transpiración se pierde el exceso de calor. Cualquier factor que altere el equilibrio entre el calor corporal y la capacidad termorreguladora puede causar una insolación.


La causa más obvia es el exceso de calor. Ante todo hay que reseñar el concepto de sensación térmica, que es la temperatura que el organismo siente y ante la que reacciona la termorregulación corporal, no ante la temperatura real ambiental. Esta sensación térmica es, a igual temperatura, mayor en ambientes más húmedos. El cuerpo reacciona transpirando más, lo que conlleva una mayor pérdida de agua. Por este motivo, es más fácil sufrir una insolación en la costa que en el interior.

La escasa ingestión de líquidos puede provocar un golpe de calor, pues para una correcta termorregulación es necesario estar bien hidratado. Esta causa es más frecuente en los ancianos, que tienen la sensación de sed más atenuada.

La deshidratación es el descenso del patrimonio hídrico del organismo. Está ocasionada por una combinación de las dos anteriores. También puede deberse a diarreas, vómitos, fiebre y cualquier afección que provoque una pérdida masiva de agua, como la diabetes no controlada.

El esfuerzo físico excesivo en días muy caluorosos puede ocasionar un golpe de calor si no se toman las precauciones adecuadas.

El organismo necesita un periodo de adaptación ante el aumento de temperatura, por lo que en las olas de calor repentinas pueden darse más casos de insolación y de mayor gravedad.

Tratamiento de una insolación

El objetivo prioritario es disminuir la temperatura corporal del afectado. Para ello es conveniente seguir las siguientes directrices:

  • Colocar a la persona en un sitio fresco y a la sombra, para evitar que la temperatura corporal siga aumentando, y de manera que los pies estén en una posición más elevada que la cabeza.
  • Llamar al teléfono de urgencia para pedir asistencia médica inmediata.
  • Desnudar, mientras tanto, a la persona afectada e intentar disminuir su temperatura corporal aplicando paños mojados, o bolsas de hielo en axila o ingles.
  • Mover al accidentado, siempre que sea posible, a lugares con aire acondicionado o buena aireación, para facilitar la evaporación del sudor.
  • Si la temperatura corporal supera los 40 grados centígrados, bañar a la persona en agua fría para intentar bajar la temperatura a 38 grados, momento en que se debe dejar de aplicar frío para evitar posibles hipotermias.
  • Control periódico de la temperatura corporal para, si sube, volver a aplicar tratamientos que la disminuyan.

Cómo evitar el golpe de calor

Para prevenir la insolación es suficiente que el agua ingerida sea superior al agua que se pierde, ya sea aumentando el aporte de líquido o disminuyendo la pérdida de agua:

  • Beber muchos líquidos para evitar la deshidratación. Deben evitarse los refrescos de "cola", poco eficaces al respecto. Cuando se suda profusamente, hay que compensar también la pérdida de sales. Son válidos los jugos de frutas y las bebidas isotónicas.
  • Restringir los ejercicios físicos a las horas de menos calor.
  • Los ancianos deben resguardarse en zonas sombreadas y frescas durante las horas caniculares.
  • Vestir con ropa ligera, de colores claros, mejor de algodón fino, pues facilita la transpiración y retiene menos el calor que las fibras acrílicas.
  • Proteger la cabeza con un sombrero de paja o una gorra. Si el calor es excesivo se puede llevar entre cabeza y sombrero un paño húmedo.
  • Ingerir comidas ligeras y frescas. Las digestiones copiosas consumen mayor cantidad de agua, mientras que las ricas en grasas proporcionan muchas calorías y aumentan la temperatura corporal.
  • Evitar las bebidas alcohólicas, que aportan muchas calorías, y las estimulantes, que favorecen la pérdida de agua.
  • Descansar periódicamente si se realiza una gran actividad física, permaneciendo en la sombra y bebiendo agua para que el organismo recupere su temperatura normal. Realizar el ejercicio físico en compañía para recibir auxilio en caso de necesidad.
  • Ante una ola de calor repentina, muchas veces pronosticada por los meteórologos, exponerse al sol de manera gradual y en las horas de menos calor.
  • No pasar de un lugar cerrado con aire acondicionado a una exposición solar continuada.

De todo lo anterior, se desprende que bastan unas pocas precauciones para prevenir la insolación y sus consecuencias, y tener, así, un mejor disfrute del verano y las vacaciones por parte de toda la familia, desde los niños a los ancianos.



Fuente: http://suite101.net/article/la-insolacion-prevencion-y-tratamiento-a60735
Especialistas en Turismo Medico

Síguenos
a través de:

Agendar Consulta Red de Hospitales
Medicos

Somos el Hospital sede de:

Miembros oficiales de:

Turismo Logos








captcha

IMPORTANTE: Todos los campos son obligatorios | Los horarios están sujetos a disponibilidad de cada especialista

Solicitud Enviada

En breve uno de nuestros representantes se pondra en contacto con usted
para confirmar su solicitud, agradecemos su confianza.

Gracias.